miércoles, 23 de septiembre de 2009

EL ABANDONO MÁS PURO


Dejarse transcurrir
en palabra virginal.

Aguardar
absurdo desatino.

Fecundidad
en contemplar.

Incalculable
abundancia en distracciones.

Alborear
en el crepúsculo.

Desvanecer
en multitud.

Páramo
en vergel.

Manantial
embriaguez de los sentidos.

Divagar
hacia las cumbres.

Ineludible
presencia en desmemoria.

Exaltación
naciente en destronar.

Trémulo
y fecundo desafío.

Forjado en distracciones por María del Carmen Castro



2 comentarios:

Silencios dijo...

¡Qué maravillosos son tus versos, amiga!

Mil gracias por darme la oportunidad de descubrir siempre las bellas imágenes que proyectan

Mis besos muy grandes

Jorge Elias dijo...

Lo bueno y breve, dos veces buenos. Excelente Marita...JEF